-Algo pasa con el hielo pingüino. O a ti te hiela cuando te explicas o a nosotros nos congela las entendederas. La cuestión es que no sabemos qué pasa ni con el árbol, ni con los comentarios.
-¿El árbol? Eso quisiera yo, saber dónde está.
-¿Y los comentarios? ¿Haces o no haces? No nos engañes pingüino, tú eres pingüino-pingüino, pingüino-anónimo, pingüino-teresa.
-Que no, que los gato-vivo, gato-muerto son los cuánticos. Yo soy antártico, an-tár-ti-co, no cuántico. Alguna vez, tiempo "patrás", he sido pingüino-anónimo. Ahora ya sólo soy pingüino-pingüino.
- Entonces ¿Vas a contestar?
-Sí, síiiiii, me gustan los comentarios... recientes.
Los pájaros de la cabeza le desordenaban las ideas. Los soltó y se le escaparon las ideas.
sábado, 14 de enero de 2012
viernes, 13 de enero de 2012
No "mestreséis"
-Pingüino, te vas por ahí a buscar árboles y mientras tanto se te acumula el trabajo.
-¿Trabajo? ¿Dónde, cómo, por qué, quién? ¿Hay peces?
-Hay comentarios.
-¿En qué mundo?
-En el tuyo, en cualquiera en el que estés. Los comentarios van contigo.
-¿Como la canica?
-Sí, como la canica. Y como la canica, dan trabajo.
-La canica hay que volcarla... cualquier día... estoy a punto.
-Los comentarios hay que leerlos y contestarlos.
-¿Qué comentarios?
-Los que te dan, deberías estar agradecido.
-¿A otros pingüinos no les comentan? ¡Oh! Pobres...
-Escucha pingüinito. Vamos a hacer un trato: tú ya no escribas más comentarios, ni desde el mundo anónimo, ni desde ninguno.
-¡Bien! ¡Me dedicaré a mi canica!
-Más despacio, algo tendrás que hacer a cambio.
-No mestreses, no mestreses... que lo del vuelco de la canica lleva lo suyo.
-Tú ganas. Olvídate de los comentarios.
-No me puedo olvidar ¡Me gustan los comentarios! Si no encuentro peces... como comentarios.
-Come pero no comentes.
-Hay un problemita.
-¡Siempre tienes un problemita!
-Me gustan los comentarios fresquitos, como los peces.
-Así como del mes...
-Ahora pueden ser del año.
-Ya, claro... qué listo eres.
-¿Trabajo? ¿Dónde, cómo, por qué, quién? ¿Hay peces?
-Hay comentarios.
-¿En qué mundo?
-En el tuyo, en cualquiera en el que estés. Los comentarios van contigo.
-¿Como la canica?
-Sí, como la canica. Y como la canica, dan trabajo.
-La canica hay que volcarla... cualquier día... estoy a punto.
-Los comentarios hay que leerlos y contestarlos.
-¿Qué comentarios?
-Los que te dan, deberías estar agradecido.
-¿A otros pingüinos no les comentan? ¡Oh! Pobres...
-Escucha pingüinito. Vamos a hacer un trato: tú ya no escribas más comentarios, ni desde el mundo anónimo, ni desde ninguno.
-¡Bien! ¡Me dedicaré a mi canica!
-Más despacio, algo tendrás que hacer a cambio.
-No mestreses, no mestreses... que lo del vuelco de la canica lleva lo suyo.
-Tú ganas. Olvídate de los comentarios.
-No me puedo olvidar ¡Me gustan los comentarios! Si no encuentro peces... como comentarios.
-Come pero no comentes.
-Hay un problemita.
-¡Siempre tienes un problemita!
-Me gustan los comentarios fresquitos, como los peces.
-Así como del mes...
-Ahora pueden ser del año.
-Ya, claro... qué listo eres.
Estoy aquí.
-Pingüino nos tenías preocupadas. Hace mucho que no sabíamos de ti.
-Sí... ya... todo el mundo mandándose mensajitos bonitos, poniendo canicas y lindos huevitos de colores por todas partes, cantando lo de la nieve...
-Era el momento ¿Y tú?
-Con un problemita.
-¿Con los mensajitos bonitos, con los lindos huevitos de colores, con la nieve?
-Lo de la nieve bien, muy bien, a montones. Todo blanco, blanco ¡Guay!
-¿Entonces?
-¡No he encontrado árbol!
- Pero pingüinito ¿Acaso tenías lindos huevitos de colores para colgar en sus ramas? Sólo tienes una triste canica ¿y querías un árbol de Navidad?
-¡Ojo! Te equivocas, lo que yo quería era una Navidad con árbol, que es parecido pero no es lo mismo.
-Sí... ya... todo el mundo mandándose mensajitos bonitos, poniendo canicas y lindos huevitos de colores por todas partes, cantando lo de la nieve...
-Era el momento ¿Y tú?
-Con un problemita.
-¿Con los mensajitos bonitos, con los lindos huevitos de colores, con la nieve?
-Lo de la nieve bien, muy bien, a montones. Todo blanco, blanco ¡Guay!
-¿Entonces?
-¡No he encontrado árbol!
- Pero pingüinito ¿Acaso tenías lindos huevitos de colores para colgar en sus ramas? Sólo tienes una triste canica ¿y querías un árbol de Navidad?
-¡Ojo! Te equivocas, lo que yo quería era una Navidad con árbol, que es parecido pero no es lo mismo.
martes, 20 de diciembre de 2011
Que se pare el tiempo.
-Toy liao, toy mu liao.
-¿Con qué pingüinito? ¿Con el hielo o con el hielo?
-Con el hielo, con los agujeros en el hielo, con los peces de los agujeros, con las focas que se comen a los peces... me gustaría que se parara el tiempo. Aunque sólo fuera un poquito.
-Te daría igual poco que mucho. De hecho, en cuanto se pare ya no hay ni poco ni mucho.
-El caso es que se pare.
-Ya se paró pingüino.
-No, no se ha parado, sigue y sigue y sigue...
-¿No te das cuenta pingüino acelerado de que si se para no lo vas a notar? Si se para, se detiene para todo. Absolutamente para todo. Con lo cual, cuando se vuelva a poner en marcha, todo sigue exactamente igual que antes de la parada ¿Quién y cómo lo va a notar? Si se pudiera ver desde fuera, un gato cuántico quizás, vería la película parada un minuto, un año, un siglo... daría igual y luego que continuaba como si nada. Ninguno de sus personajes se habría dado cuenta del parón.
-Entonces que pare sólo para mí.
-Vendrán las focas y se llevarán los peces mientras tú estás más parado que un pingüino de escayola.
-¿Con qué pingüinito? ¿Con el hielo o con el hielo?
-Con el hielo, con los agujeros en el hielo, con los peces de los agujeros, con las focas que se comen a los peces... me gustaría que se parara el tiempo. Aunque sólo fuera un poquito.
-Te daría igual poco que mucho. De hecho, en cuanto se pare ya no hay ni poco ni mucho.
-El caso es que se pare.
-Ya se paró pingüino.
-No, no se ha parado, sigue y sigue y sigue...
-¿No te das cuenta pingüino acelerado de que si se para no lo vas a notar? Si se para, se detiene para todo. Absolutamente para todo. Con lo cual, cuando se vuelva a poner en marcha, todo sigue exactamente igual que antes de la parada ¿Quién y cómo lo va a notar? Si se pudiera ver desde fuera, un gato cuántico quizás, vería la película parada un minuto, un año, un siglo... daría igual y luego que continuaba como si nada. Ninguno de sus personajes se habría dado cuenta del parón.
-Entonces que pare sólo para mí.
-Vendrán las focas y se llevarán los peces mientras tú estás más parado que un pingüino de escayola.
martes, 13 de diciembre de 2011
El tiempo.
-¿El tiempo de llover?
-No, el otro.
-¿El de Sol?
-No- el- o- tro.
-Ya ! El del reloj¡
-Nos vamos acercando.
-El de las horas, los minutos, los segundos...
-El que se forma al mismo tiempo que el universo, el que da la medida de las distancias, el que separa los hechos en antes y después. Querías llegar al borde del universo ¿O te has echado otra cuenta?
-Parece que no llegaría en buenas condiciones.
- No se trata de eso, o al menos no sólo de eso, es que donde no hay tiempo, no hay movimiento y viceversa donde no hay movimiento (pero nada, nada, nada), no hay tiempo.
-Lo que yo quería era ver el borde del universo.No ir tiempo "palante", tiempo "patrás".
-¿Hacia dónde querías ir?
-A cualquier parte. Izquierda, derecha, delante, detrás, incluso arriba o abajo.
-Así no alcanzarás nunca tu propósito. Te falta una dirección importante.
-¿Cual?
-Justamente el tiempo.
-No, el otro.
-¿El de Sol?
-No- el- o- tro.
-Ya ! El del reloj¡
-Nos vamos acercando.
-El de las horas, los minutos, los segundos...
-El que se forma al mismo tiempo que el universo, el que da la medida de las distancias, el que separa los hechos en antes y después. Querías llegar al borde del universo ¿O te has echado otra cuenta?
-Parece que no llegaría en buenas condiciones.
- No se trata de eso, o al menos no sólo de eso, es que donde no hay tiempo, no hay movimiento y viceversa donde no hay movimiento (pero nada, nada, nada), no hay tiempo.
-Lo que yo quería era ver el borde del universo.No ir tiempo "palante", tiempo "patrás".
-¿Hacia dónde querías ir?
-A cualquier parte. Izquierda, derecha, delante, detrás, incluso arriba o abajo.
-Así no alcanzarás nunca tu propósito. Te falta una dirección importante.
-¿Cual?
-Justamente el tiempo.
lunes, 12 de diciembre de 2011
¿El futuro?
-Pingüino, cada día te entiendo menos ¿Cómo es que más allá está el futuro?
-Imagínatelo al revés.
-¿Cómo al revés?
-Hacia atrás. Hace millones de años (exactamente trece mil setecientos) el universo era pequeño, muy pequeño, tan sólo un punto ¿Qué había entonces aquí, donde estamos ahora? Nada. El futuro. Ahora que es el futuro de entonces sí hay algo (hielo y poco más). Pues en el futuro habrá algo más allá del universo de ahora pero en este momento sólo está el futuro. Aunque a la velocidad que se expande, cada vez hay más pasado y menos futuro.
-Entonces... no me asustes pingüinito ¿Se acabará el futuro?
-El tuyo y el mío ten por seguro que sí.
-Imagínatelo al revés.
-¿Cómo al revés?
-Hacia atrás. Hace millones de años (exactamente trece mil setecientos) el universo era pequeño, muy pequeño, tan sólo un punto ¿Qué había entonces aquí, donde estamos ahora? Nada. El futuro. Ahora que es el futuro de entonces sí hay algo (hielo y poco más). Pues en el futuro habrá algo más allá del universo de ahora pero en este momento sólo está el futuro. Aunque a la velocidad que se expande, cada vez hay más pasado y menos futuro.
-Entonces... no me asustes pingüinito ¿Se acabará el futuro?
-El tuyo y el mío ten por seguro que sí.
domingo, 11 de diciembre de 2011
¿Qué hay más allá?
-Oye pingüino cuántico...
- Los pingüinos no somos cuánticos. Cuánticos son los gatos. Véanse el de Alicia o el de Srödinger.
- Está bien pajarito, es el caso que si el universo es finito, entonces ¿Qué hay más allá?
- ¿No puedes verlo? ¿Ni siquiera cerrando los ojos?
-No, no puedo verlo, no tengo mirada telescópica.
-Más allá está ¡El futuro!
-¡ !
- Los pingüinos no somos cuánticos. Cuánticos son los gatos. Véanse el de Alicia o el de Srödinger.
- Está bien pajarito, es el caso que si el universo es finito, entonces ¿Qué hay más allá?
- ¿No puedes verlo? ¿Ni siquiera cerrando los ojos?
-No, no puedo verlo, no tengo mirada telescópica.
-Más allá está ¡El futuro!
-¡ !
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