Versión 1.
La funámbula caminaba sobre el delgado alambre del tiempo. Perdió el equilibrio y cayó. Cayó y cayó y siguió cayendo por toda la eternidad puesto que ya no tenía el pie en el tiempo.
Versión 2.
La funámbula caminaba sobre el delgado alambre del espacio. Perdió el equilibrio y cayó. Cayó y cayó y siguió cayendo sin que nada la detuviera, sin tener dónde parar puesto que había salido del espacio. Cayó por toda la eternidad.
Parece una CONCLUSIÓN:
¿Son lo mismo el espacio y el tiempo?
¿Por dónde caminamos: por el espacio o por el tiempo?
Los pájaros de la cabeza le desordenaban las ideas. Los soltó y se le escaparon las ideas.
martes, 30 de septiembre de 2014
miércoles, 4 de junio de 2014
Aumentar hasta el infinito.
-Una vez dijiste que sacabas algo de la nada y ahora vas a aumentar hasta el infinito... no sé cómo si el infinito es... eso:infinito.
-No te engañes, no voy a alcanzar el infinito. No quiero tanto, me conformo con un trozo.
-Entonces no será infinito.
-Sí lo será. Al infinito sólo le conocemos así: fotos de medio cuerpo, o de menos, pero es él. Le reconocemos.
- de acuerdo, cuéntame el truquito de hoy.
-No son trucos. Son matemáticas comprobadas por cualquiera que cuente dos y dos.
-De acuerdo.
- !He encontrado la manera de que no se me acaben nunca las sardinas!
-Es fácil:no comiéndotelas.
-Entonces¿Para qué las querría?
El milagro se consigue de la siguiente manera: colocas las sardinas formando una circunferencia. Tiene que ser perfecta porque si no, falla. Las matemáticas son así de caprichosas. Luego colocas a unos cuantos pingüinos amigos formando un radio. Luego sólo queda repartir las sardinas entre los pingüinos.
-¿Dónde está la gracia?
-En que el resultado es pi, y como todo el mundo sabe !Es infinito! Así que a comer sardinas hasta reventar.
-No lo tengo muy claro.
- El único problema es que los trozos son cada vez más pequeños, pero ¡Tenemos todo el tiempo del mundo!
-No te engañes, no voy a alcanzar el infinito. No quiero tanto, me conformo con un trozo.
-Entonces no será infinito.
-Sí lo será. Al infinito sólo le conocemos así: fotos de medio cuerpo, o de menos, pero es él. Le reconocemos.
- de acuerdo, cuéntame el truquito de hoy.
-No son trucos. Son matemáticas comprobadas por cualquiera que cuente dos y dos.
-De acuerdo.
- !He encontrado la manera de que no se me acaben nunca las sardinas!
-Es fácil:no comiéndotelas.
-Entonces¿Para qué las querría?
El milagro se consigue de la siguiente manera: colocas las sardinas formando una circunferencia. Tiene que ser perfecta porque si no, falla. Las matemáticas son así de caprichosas. Luego colocas a unos cuantos pingüinos amigos formando un radio. Luego sólo queda repartir las sardinas entre los pingüinos.
-¿Dónde está la gracia?
-En que el resultado es pi, y como todo el mundo sabe !Es infinito! Así que a comer sardinas hasta reventar.
-No lo tengo muy claro.
- El único problema es que los trozos son cada vez más pequeños, pero ¡Tenemos todo el tiempo del mundo!
jueves, 20 de febrero de 2014
Microproblema
Si le sumo mi soledad a la tuya
qué es lo que obtengo a cambio
¿Dos soledades o ninguna?
Ajo. Micropoemas. Publicado por "la luz roja"
qué es lo que obtengo a cambio
¿Dos soledades o ninguna?
Ajo. Micropoemas. Publicado por "la luz roja"
viernes, 31 de enero de 2014
ALGO DE LA NADA (II)
-Voy a sacar cosas de la nada.
-¿Otra vez? A ver si te vas a juntar con tantas que invades el hielo. Aunque la primera tampoco es que te saliera tan bien.
- Ahora está tan claro que no puede fallar. Volvamos a las matemáticas. Concretamente a elevar a una potencia. Si multiplicas una cosa por esa misma cosa, pongamos una sardina por otra sardina (multiplicar, no confundir con sumar que serían dos sardinas) sale eso mismo al cuadrado: sardina al cuadrado. Si en vez de dos factores multiplicando se ponen tres, sale al cubo (a la tres). Si pones cuatro, a la cuarta y así sucesivamente. Obviamente, si sólo la pones una vez, te sale elevado a uno, que es la misma cosa tal cual estaba.
-Es fácil, lo sabe cualquiera. No veo que se saque algo de nada.
- La magia viene justamente cuando esa cosa, sardina o lo que sea, no se pone ninguna vez. Sería elevado a cero.
-¿Y...?
-Y... ¡tachán! cualquier cosa, sea lo que sea, elevado a cero es igual ¡A uno! Ahí lo tienes: un uno que ha salido de la nada porque la sardina la hemos puesto cero veces, o sea ninguna vez. No hay sardina.
-Hay una cosita que no pillo.
-¿...?
-Ese uno ¿Es una sardina, un pez, un oso polar, un millón de euros...?
-Ese uno es eso: uno.
-¿Un qué...?
-No es "un", es 1. No es un qué nada, es 1.
-No creo que un uno nada me sirva para algo.
-¿Otra vez? A ver si te vas a juntar con tantas que invades el hielo. Aunque la primera tampoco es que te saliera tan bien.
- Ahora está tan claro que no puede fallar. Volvamos a las matemáticas. Concretamente a elevar a una potencia. Si multiplicas una cosa por esa misma cosa, pongamos una sardina por otra sardina (multiplicar, no confundir con sumar que serían dos sardinas) sale eso mismo al cuadrado: sardina al cuadrado. Si en vez de dos factores multiplicando se ponen tres, sale al cubo (a la tres). Si pones cuatro, a la cuarta y así sucesivamente. Obviamente, si sólo la pones una vez, te sale elevado a uno, que es la misma cosa tal cual estaba.
-Es fácil, lo sabe cualquiera. No veo que se saque algo de nada.
- La magia viene justamente cuando esa cosa, sardina o lo que sea, no se pone ninguna vez. Sería elevado a cero.
-¿Y...?
-Y... ¡tachán! cualquier cosa, sea lo que sea, elevado a cero es igual ¡A uno! Ahí lo tienes: un uno que ha salido de la nada porque la sardina la hemos puesto cero veces, o sea ninguna vez. No hay sardina.
-Hay una cosita que no pillo.
-¿...?
-Ese uno ¿Es una sardina, un pez, un oso polar, un millón de euros...?
-Ese uno es eso: uno.
-¿Un qué...?
-No es "un", es 1. No es un qué nada, es 1.
-No creo que un uno nada me sirva para algo.
sábado, 11 de enero de 2014
La cama cuántica.
-Mi cama es cuántica.
-¿Una cama cuántica?
-Sí. Está hecha y no hecha a la vez.
-¿Las dos cosas al mismo tiempo?
-Claro, por eso es cuántica. Hasta que un observador consciente no colapsa la función de onda, está en los dos estados.
-¿Cómo puede ser?
-Fácil. Por dentro las sábanas están hechas una bola y la manta arreguñada en un rincón. Por fuera la colcha impecablemente estirada. Está a la vez hecha y no hecha. Si coloco a mi osito de peluche, que no es un observador consciente y no tiene capacidad de colapsar la función de onda, sentirá las dos perfectamente.
-¿Y cuándo colapsa en una de las dos opciones?
-Está claro: Cuando mi madre tira de la colcha y descubre el pastel. Ella sí es capaz de colapsar a la función de onda y a mí.
-¿Una cama cuántica?
-Sí. Está hecha y no hecha a la vez.
-¿Las dos cosas al mismo tiempo?
-Claro, por eso es cuántica. Hasta que un observador consciente no colapsa la función de onda, está en los dos estados.
-¿Cómo puede ser?
-Fácil. Por dentro las sábanas están hechas una bola y la manta arreguñada en un rincón. Por fuera la colcha impecablemente estirada. Está a la vez hecha y no hecha. Si coloco a mi osito de peluche, que no es un observador consciente y no tiene capacidad de colapsar la función de onda, sentirá las dos perfectamente.
-¿Y cuándo colapsa en una de las dos opciones?
-Está claro: Cuando mi madre tira de la colcha y descubre el pastel. Ella sí es capaz de colapsar a la función de onda y a mí.
lunes, 28 de octubre de 2013
ALGO DE LA NADA
-¿Cómo se puede sacar algo de nada?
-No es tan difícil, basta con multiplicar.
-Multiplicar ¿Qué?
-Cualquier "menos algo" por otro "menos algo" y ¡zas! aparece ALGO. Por ejemplo si no tienes un duro, sino que debes siete euros y esa situación la multiplicas por otros menos siete (no confundir con deber otros siete que sería sumar) de buenas a primeras te encuentras con cuarenta y nueve euros contantes y sonantes.
-No lo veo tan fácil pero vale... aún así no partías de la nada. Partías de que debías siete euros, eso es algo.
-¿Deber siete es más que nada?
-Ni más, ni menos. Es otra cosa. Nada, es nada.
-No es tan difícil, basta con multiplicar.
-Multiplicar ¿Qué?
-Cualquier "menos algo" por otro "menos algo" y ¡zas! aparece ALGO. Por ejemplo si no tienes un duro, sino que debes siete euros y esa situación la multiplicas por otros menos siete (no confundir con deber otros siete que sería sumar) de buenas a primeras te encuentras con cuarenta y nueve euros contantes y sonantes.
-No lo veo tan fácil pero vale... aún así no partías de la nada. Partías de que debías siete euros, eso es algo.
-¿Deber siete es más que nada?
-Ni más, ni menos. Es otra cosa. Nada, es nada.
lunes, 21 de octubre de 2013
Opinando
-Pero pingüino ¿Tú has visto la película?
-No. No la he visto.
-Entonces no puedes opinar.
-No opino sobre la película, opino sobre lo que tú comentaste de la película.
-Pero si no has visto la película no puedes opinar.
-He oído perfectamente lo que tú has comentado sobre la película.
-No puedes opinar sobre la película.
-Opino sobre tu comentario acerca de la película y te digo que he oído bien el comentario.
-Sí... ¡Pero no has visto la película!
-Ya... no estoy hablando sobre la película. Hablo de tu comentario.
-...
-No. No la he visto.
-Entonces no puedes opinar.
-No opino sobre la película, opino sobre lo que tú comentaste de la película.
-Pero si no has visto la película no puedes opinar.
-He oído perfectamente lo que tú has comentado sobre la película.
-No puedes opinar sobre la película.
-Opino sobre tu comentario acerca de la película y te digo que he oído bien el comentario.
-Sí... ¡Pero no has visto la película!
-Ya... no estoy hablando sobre la película. Hablo de tu comentario.
-...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)