Hace más de quince días que no como ¡tengo hambre! y cuando se tiene hambre se puede decir cualquier cosa (antes de callarse para siempre).
Amanece un día tras otro sin consultarnos.
Tenía una única ocupación: ver pasar la vida bajo el Sol.
¿De qué me sirve un universo infinito si mis pasos y mis pensamientos son limitados?